Abandonando lo tibio y lo conocido… momento de definición!

El miércoles 29 de julio, a las 11:36 de Argentina, se produce la Luna llena en 6°30′ de Acuario, frente al Sol en Leo.

De todas, te diría que esta es la luna llena más especial de este año… 

Llega pocos días después de que Júpiter, Urano, Neptuno y Plutón formaran, entre los primeros grados de los signos de fuego y aire, la configuración conocida como Canasta de Barbault: una arquitectura planetaria poco frecuente que alcanzó su mayor precisión entre el 19 y el 21 de julio.

La Canasta reúne a:

Júpiter en Leo,
Urano en Géminis,
Neptuno en Aries
y Plutón en Acuario.

Entre ellos se forma una cadena de sextiles y trígonos que facilita la circulación de una enorme energía de transformación, creatividad, innovación y apertura de posibilidades. Pero en el centro de esa geometría existe una tensión decisiva: la oposición entre Júpiter en Leo y Plutón en Acuario.

Por eso no conviene interpretar esta configuración como una promesa automática de tiempos mejores.

Los aspectos armónicos permiten que algo fluya, pero no determinan hacia dónde. Una corriente poderosa puede impulsar una evolución consciente o amplificar aquello que todavía no hemos aprendido a gobernar. 

Entonces…

Esta Luna llena viene justamente a mostrarnos qué estamos haciendo con ese poder. Nos emociona y nos impulsa, aunque no sepamos hacia donde? O nos empequeñece, nos da miedo y ganas de dejar todo como esta?

El Universo siempre quiere que evolucionemos, y eso muchas veces tienen gusto a incertidumbre, incomodidad…

 

El eje Leo–Acuario

Leo representa la necesidad de crear, expresarnos, ocupar nuestro lugar y desarrollar una identidad capaz de irradiar.

Acuario nos recuerda que ninguna identidad existe completamente sola: pertenecemos a grupos, comunidades, redes, sistemas económicos, tecnológicos y culturales que condicionan nuestra manera de pensar y de vivir.

Leo pregunta:

¿Qué deseo crear y ofrecer al mundo?

Acuario responde:

¿A qué clase de mundo contribuye eso que estoy creando?

La Luna llena ilumina la tensión entre el deseo individual y las necesidades colectivas; entre la libertad personal y la responsabilidad de participar en algo mayor.

Pero salgamos de la dualidad, no es una cosa o la otra. Se trata de encontrar un equilibrio entre nuestra identidad mas verdadera que incluya a los demás sin pasarles por arriba.

Júpiter frente a Plutón: expansión y poder

Durante esta lunación, el Sol estará prácticamente conjunto a Júpiter en Leo, mientras que la Luna se acercará a Plutón en Acuario. La oposición Júpiter–Plutón, exacta días antes, vuelve así a ocupar el centro de la escena.

Júpiter amplifica nuestras convicciones, ambiciones y deseos de crecimiento. En Leo puede despertar valentía, creatividad, entusiasmo y capacidad de liderazgo.

Pero también puede inflar el ego, la necesidad de reconocimiento o la certeza de que nuestra visión es la única correcta.

Plutón en Acuario trabaja en otro nivel. Expone las fuerzas ocultas que operan dentro de los grupos, las redes, las ideologías y las nuevas tecnologías. Nos obliga a mirar quién concentra el poder, quién organiza la información, quién define las reglas y qué precio pagamos por pertenecer.

En el plano colectivo, esta oposición puede hacerse visible en la lucha entre liderazgos individuales y movimientos sociales, entre figuras carismáticas y estructuras impersonales, entre la creatividad humana y el poder creciente de los sistemas tecnológicos.

En nuestra vida cotidiana puede manifestarse como una pregunta mucho más íntima:

¿Quiero influir, controlar o verdaderamente contribuir?

Una Luna llena para revisar nuestro vínculo con el futuro

La Canasta de Barbault habla de procesos que no se resolverán en una sola semana. Los planetas lentos describen transformaciones que se desplegarán durante años: nuevas maneras de comunicarnos, trabajar, organizarnos, crear comunidad y relacionarnos con la tecnología.

Júpiter actúa ahora como un acelerador. Nos permite ver, en una escala más humana, qué parte de ese futuro ya está intentando nacer en nuestra vida.

Puede aparecer como:

— una idea que necesita dejar de ser privada;
— una vocación que reclama mayor visibilidad;
— una comunidad o vínculo grupal que ya no representa nuestros valores;
— una oportunidad de utilizar nuevas herramientas sin perder criterio propio;
— una tensión entre aquello que queremos ser y aquello que otros esperan de nosotros;
— la necesidad de abandonar una posición cómoda para asumir una responsabilidad mayor.

La Luna llena no nos pide adivinar qué sucederá en el mundo.

Nos pide observar qué futuro estamos alimentando con nuestras decisiones actuales.

Para llevar esta energía a la práctica

Podemos preguntarnos:

¿Dónde estoy disminuyendo mi voz por miedo a no pertenecer?

¿Dónde estoy buscando reconocimiento en lugar de expresar algo verdadero?

¿Qué grupo, sistema o comunidad necesita ser revisado?

¿Qué herramientas tecnológicas utilizo conscientemente y cuáles están decidiendo por mí?

¿Mi crecimiento personal beneficia solamente a mi ego o también mejora aquello que me rodea?

Esta Luna llena puede traer revelaciones, confrontaciones o momentos de gran claridad. Algo que hasta ahora parecía una inquietud individual puede mostrarse como parte de un cambio colectivo mucho más amplio.

El desafío será sostener simultáneamente dos verdades:

Tenemos derecho a ocupar nuestro lugar.

Y somos responsables del mundo que ayudamos a construir desde allí.

El futuro no es solamente aquello que llegará como un deseo escrito en el agua.

El futuro ya está organizándose a través de nuestras elecciones, nuestras palabras, nuestros vínculos y las formas de poder que decidimos aceptar.

Esta Luna llena en Acuario nos invita a mirar ese proceso de frente y a preguntarnos:

¿Qué lugar quiero ocupar en el mundo que está naciendo?

Y no solo eso…tambien generar esa energía que te da el derecho a reclamarlo… con amor y pasión, enamorandote de vos misma y de eso que ya esta gestándose y tendrá ecos en los próximos años por venir.

 

Estas lista?